Comenzó ya hace unos dias ese espectáculo que nos venden como Fútbol Profesional Colombiano y dejó variopinto elemento de análisis, crítica y opinión por parte de los borrachos, los enfermos, los desamparados y los desparchados que nos dedicamos a eso…hablar de fútbol!
Para los hinchas, vuelve la emoción, la pasión se fortalece, el fanatismo se recrudece y para los que vamos a ver ese deporte de reyes, comienza una etapa mas de agonía deportiva, donde por lo general, los equipos actúan el 85% de las veces como las mujeres malas: primero nos ilusionan y luego nos parten el corazón…
Es sabido que desde el desayuno se sabe lo que va a ser la comida y es por eso que para los equipos locales (DIM, Nacional y Envigado) se debe implementar una dieta de goles balanceada, donde la relación sea inversamente proporcional en cada partido, es decir, mas goles convertidos a favor para menos en contra.
El vicio que se ha metido en el Atanasio y en el Parque Sur es el del relajo, la vagancia, la vagabundería deportiva, para el tedio del asistente y el infortunio de los dirigentes que ven como sus equipos se resquebrajan por la ineptitud de los que integran la plantilla profesional y que se jactan de ser unos verdaderos futbolístas que agradecen a dios hasta lo mas malo pero al hincha le devuelven los favores (como pagar la boleta por ejemplo..) con desilusiones, tristezas y amargura, esa que venimos padeciendo en Medellín por culpa de aquellos que cobran su cheque y dejan vacío el bolsillo del hincha y de los dirigentes.
Es hora de que nos tiremos al charco todos y pongamos nuestro granito de arena, a ver si por lo menos el nefasto espectáculo del fútbol profesional colombiano deja de ser menos ridículo ante los ojos de los que estupefactos vemos como se degrada el deporte mas bello del planeta.

Nos espera un buen chapuzón en el pantanoso espectáculo del futbol local..
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