Históricamente, los revendedores han sido parte de una especie de mutualismo en el fútbol, pero no toda convivencia de ese tipo resulta tener aspectos a resaltar o elementos positivos para el espectáculo que cada Domingo se presenta en el Atanasio Girardot.
La reventa tiene su mano negra en la baja asistencia a los estadios, ya que al obtener la gran parte de las entradas, los expendios se quedan con una minima cantidad que es vendida de forma legal, mientras que el resto del papel se queda en mano de los que pretenden tener ganancias a expensas de los incautos hinchas que ofrecen hasta diez mil pesos mas por entrada o evitando por otro lado, que no asistan por no poder pagar el excesivo cobro extra, haciendo que el escenario futbolero de los paisas se note vacío a pesar de que las boletas no estén en las taquillas.
Desde el Balcón, le decimos NO a la reventa.

Revendedores haciendo su festín






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